El reconocimiento del matrimonio gay en Portugal y Argentina, dos países muy católicos, es un nuevo indicio de una laicización de la sociedad que la Iglesia no acaba de contrarrestar con un discurso adaptado, como le pasa con la pederastia, estiman vaticanistas e historiadores.
'La Iglesia lleva mucho perdiendo puntos en estos países que antes le eran muy fieles y se está produciendo un distanciamiento progresivo de los gobiernos', observa el vaticanista Bruno Bartoloni.
Portugal y Argentina, donde un 88% y un 91% de habitantes, respectivamente, se declara católicos, acaban de legalizar el matrimonio homosexual, mientras que España, otra tierra de tradición católica, acaba de facilitar el aborto.
Sandro Magister lo interpreta como una señal de 'globalización', con 'una asimilación de los sistemas políticos europeos, también en América Latina', donde Argentina es 'la punta más avanzada de este fenómeno, que también concierne a Uruguay, Brasil, Chile y México…
'La Iglesia lleva mucho perdiendo puntos en estos países que antes le eran muy fieles y se está produciendo un distanciamiento progresivo de los gobiernos', observa el vaticanista Bruno Bartoloni.
Portugal y Argentina, donde un 88% y un 91% de habitantes, respectivamente, se declara católicos, acaban de legalizar el matrimonio homosexual, mientras que España, otra tierra de tradición católica, acaba de facilitar el aborto.
Sandro Magister lo interpreta como una señal de 'globalización', con 'una asimilación de los sistemas políticos europeos, también en América Latina', donde Argentina es 'la punta más avanzada de este fenómeno, que también concierne a Uruguay, Brasil, Chile y México…