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sábado, 30 de enero de 2016

CIDH asigna Relatorías.

Washington, D.C. – La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) celebró una reunión de trabajo del 28 al 29 de enero de 2016, a la que se integraron los Comisionados Margarette May Macaulay, Esmeralda Arosemena de Troitiño, Francisco José Eguiguren y Enrique Gil Botero, elegidos en junio de 2015 en la 45ª Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) celebrada en la sede. Como parte de los trabajos de la Comisión Interamericana, durante la reunión fueron asignadas las Relatorías Temáticas y de País. La CIDH está integrada además por los Comisionados James Cavallaro, Presidente; José de Jesús Orozco Henríquez, Vicepresidente; y Paulo Vannuchi.
La siguiente es la nueva distribución de Relatorías: 


Comisionado James Cavallaro: Relator para Belice, Canadá, Jamaica, México y Trinidad y Tobago; Relator sobre los Derechos de las Personas Privadas de Libertad.

Comisionado José de Jesús Orozco Henríquez: Relator para Colombia, Costa Rica, Dominica, Grenada, Panamá y San Kitts y Nevis; Relator sobre Defensores y Defensoras de Derechos Humanos.
Comisionado Paulo Vannuchi: Relator para Argentina, Bolivia y Paraguay; Encargado de la Unidad sobre los Derechos Económicos, Sociales y Culturales.
Comisionada Margarette May Macaulay: Relatora para Antigua y Barbuda, Bahamas, El Salvador, Estados Unidos, Guyana, Haití y San Vicente y las Granadinas; Relatora sobre los Derechos de las Mujeres, Relatora sobre los Derechos de las Personas Afro-descendientes.
Comisionada Esmeralda Arosemena de Troitiño: Relatora para Cuba, Ecuador, Nicaragua, República Dominicana, Santa Lucía y Suriname; Relatora sobre los Derechos de la Niñez.
Comisionado Francisco José Eguiguren Praeli: Relator para Brasil, Honduras, Uruguay y Venezuela; Relator sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, Relator sobre los Derechos las Personas Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex.
Comisionado Enrique Gil Botero: Relator para Barbados, Chile, Guatemala y Perú; Relator sobre los Derechos de los Migrantes.
El Comisionado James L. Cavallaro, Presidente de la CIDH, es ciudadano de Estados Unidos. Fue elegido en el 43er período ordinario de sesiones de la Asamblea General de la OEA en junio de 2013 por el período reglamentario de cuatro años, contados a partir del 1º de enero de 2014. En el 154º Período de Sesiones de marzo de 2015 fue electo Primer Vicepresidente de la CIDH, y a partir del 1 de enero de 2016 asumió la Presidencia en sustitución de la ex Comisionada Rose-Marie Antoine, quien culminó su gestión el 31 de diciembre de 2015. James L. Cavallaro es abogado graduado en Harvard, con un posgrado en derecho de la Universidad de California en Berkeley. Actualmente James L. Cavallaro es profesor de derecho en la Universidad de Stanford y director fundador de la Clínica de Derecho Internacional de los Derechos Humanos y Resolución de Conflictos y el Centro de Derechos Humanos de dicha Universidad. Anteriormente fue profesor de derecho en la Universidad de Harvard y director ejecutivo del programa de derechos humanos de Harvard. Fue fundador del Centro de Justicia Global, una organización basada en Brasil, y fue director de las oficinas en Brasil de Human Rights Watch y del Centro para la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL). Es autor de decenas de artículos, libros y otras publicaciones sobre derechos humanos y sobre el sistema interamericano de derechos humanos.

El Comisionado José de Jesús Orozco Henríquez, Vicepresidente de la CIDH, es ciudadano de México. Fue elegido en el 39º período ordinario de sesiones de la Asamblea General de la OEA en junio de 2009 por el período reglamentario de cuatro años, contados a partir del 1º de enero de 2010. El 6 de junio de 2013, la Asamblea General lo re-eligió para un segundo período, que se inicia el 1 de enero de 2014 y culmina el 31 de diciembre de 2017. Fue electo Presidente de la CIDH en el 144º Período de Sesiones en marzo de 2012 y reelecto el 147º Período de Sesiones en marzo de 2013, con lo cual fue Presidente de la Comisión hasta marzo de 2014. En el 154º Período de Sesiones de marzo de 2015 fue electo Segundo Vicepresidente. José de Jesús Orozco Henríquez es investigador en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en las áreas de Derecho Constitucional, Derechos Humanos, Función Judicial y Derecho Comparado, entre otras. Anteriormente, fue magistrado de la máxima autoridad jurisdiccional electoral de México durante 16 años, primero en la Sala Central del Tribunal Federal Electoral y luego en la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial. Es Doctor en Derecho con mención honorífica por la UNAM y Maestro en Derecho Comparado de la Universidad de California en Los Ángeles, así como Doctor Honoris Causa por la Universidad San Martín de Porres de Perú y por la Universidad Autónoma de Coahuila, México. Es autor o co-autor de ocho libros y coordinador o editor de otros 15, y ha escrito más de 100 artículos para revistas académicas.

El Comisionado Paulo Vannuchi es ciudadano de Brasil. Fue elegido en el 43er período ordinario de sesiones de la Asamblea General de la OEA en junio de 2013 por el período reglamentario de cuatro años, contados a partir del 1º de enero de 2014. Paulo Vannuchi es consultor político y sindical. En su juventud, permaneció preso durante cinco años por actividades de resistencia a la dictadura militar de Brasil. Estudió periodismo en la Universidad de San Pablo, con una Maestría en Ciencias Políticas. Integró el equipo de trabajo que realizó la investigación “Brasil Nunca Más”, fue cofundador del Instituto Cajamar, y asesor político de la dirección nacional del Partido de los Trabajadores de Brasil. Fue también Secretario Ejecutivo de la Coordinación Nacional de la Campaña Lula Presidente en 1994 y 2002. Ocupó diversos cargos, incluido el de Presidente, en el Instituto Ciudadanía, coordinado por Luiz Inácio Lula da Silva. Fue Ministro de Derechos Humanos en el Gobierno Lula entre el 21 de diciembre de 2005 y el 31 de diciembre de 2010, y Presidente del Consejo de Defensa de los Derechos Humanos, de la Comisión Nacional para Erradicar el Trabajo Esclavo y del Comité Nacional de Prevención y Combate a la Tortura en Brasil. Es autor de artículos y publicaciones sobre ciencia política y derechos humanos, entre otros temas.



La Comisionada Margarette May Macaulay es ciudadana de Jamaica. Fue elegida Comisionada el 16 de junio de 2015 por la Asamblea General de la OEA, para un período de cuatro años que inicia el 1 de enero de 2016 y finaliza el 31 de diciembre de 2019. Posee el grado de Licenciatura en Leyes por la Universidad de Londres y actualmente es abogada de práctica privada. Funge como Mediadora en la Suprema Corte de Jamaica y Árbitro Asociado, además de desempeñar el cargo de Notaria Pública. Fue jueza de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de 2007 a 2012, contribuyendo a la formulación de Reglas de Procedimiento de la Corte.





La Comisionada Esmeralda Arosemena de Troitiño es ciudadana de Panamá. Fue elegida Comisionada el 16 de junio de 2015 por la Asamblea General de la OEA, para un período de cuatro años que inicia el 1 de enero de 2016 y finaliza el 31 de diciembre de 2019. Licenciada en Filosofía, Letras y Educación, así como en Derecho y Ciencias Políticas, Sigma Cum Laude. Integró la Comisión Especial para las Reformas Constitucionales 2011-2012 en Panamá y fue Magistrada de la Corte Suprema de Justicia de 2004 al 2009. Actualmente integra los Equipos de Capacitadores en el Sistema Penal Acusatorio para el Ministerio Público y a nivel Interinstitucional.






El Comisionado Francisco José Eguiguren Praeli es ciudadano de Perú. Fue elegido Comisionado el 16 de junio de 2015 por la Asamblea General de la OEA, para un período de cuatro años que inicia el 1 de enero de 2016 y finaliza el 31 de diciembre de 2019. Es abogado por la Pontificia Universidad Católica del Perú, contando con un Magíster en Derecho Constitucional y Doctorado en Humanidades. Fue Embajador del Perú en el Reino de España de 2012 al 2014 y Ministro del Despacho de Justicia. Actualmente es Asesor y Consultor en Derecho tanto a nivel nacional como internacional, especializado en temas de Derecho Constitucional, Administrativo y Derechos Humanos.





El Comisionado Enrique Gil Botero es ciudadano de Colombia. Fue elegido Comisionado el 16 de junio de 2015 por la Asamblea General de la OEA, para un período de cuatro años que inicia el 1 de enero de 2016 y finaliza el 31 de diciembre de 2019. Es licenciado en Derecho y Ciencias Políticas por la Universidad de Antioquia. Fue Magistrado del Consejo de Estado Colombiano, abogado litigante ante la jurisdicción Contenciosa Administrativa de 1984 al 2006, miembro fundador del Instituto Antioqueño de Responsabilidad Civil y del Estado y Presidente del Consejo de Estado de abril de 2008 a febrero 2009.


La CIDH es un órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuyo mandato surge de la Carta de la OEA y de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. La Comisión Interamericana tiene el mandato de promover la observancia de los derechos humanos en la región y actúa como órgano consultivo de la OEA en la materia. La CIDH está integrada por siete miembros independientes que son elegidos por la Asamblea General de la OEA a título personal, y no representan sus países de origen o residencia.
Fuente:- http://www.oas.org/es/cidh/


jueves, 28 de enero de 2016

Opinión de Jesús Chúo Torrealba sobre el matrimonio igualitario en Venezuela


Se refirió al debate de los derechos de igualdad de género como un tema del “primer mundo”
Caracas/01/2015 Jesús “Chúo” Torrealba, secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática, comentó este jueves sobre la discusión de la ley del matrimonio igualitario en la Asamblea Nacional y qué tan importante es para la oposición.
“Hay temas que son importantes, que deben ser debatidos; ahora yo creo también con mucho respeto que hay una agenda urgente del país”, dijo durante una entrevista  para Globovisión.
Se refirió al debate de los derechos de igualdad de las personas LGBTI como un tema del “primer mundo”, el cual sería tratado cuando resuelvan la crisis alimentaria, humanitaria, social y económica.
“Yo me pongo a discutir los temas que se discuten en el primer mundo cuando hayamos resuelto el tema del hambre atroz, la inseguridad galopante, cuando tengamos eso resuelto, discutiremos esa otra agenda que es muy importante, no le saco el cuerpo, pero lo primero es lo primero”, explicó.
Ver vídeo: 



viernes, 15 de enero de 2016

No más lío, diálogo!!!

Los primeros días del año evidencian que buena parte de la dirigencia política poco ha comprendido lo que la mayoría del país quiere de sus políticos: que discutan y contribuyan a resolver los graves problemas que afectan a la población. Que se esfuercen por dar respuestas oportunas y adecuadas a la crisis. Que convoquen a todas y todos los que quieran y puedan aportar soluciones, sin importar sus posiciones políticas.

Pero eso no es lo que hemos observado. Están enfrascados en un debate por el retiro de unos retratos del Hemiciclo de la Asamblea y la impugnación de cuatro diputados del estado Amazonas. Mientras tanto, la inseguridad continúa dejando víctimas, los precios de los productos de primera necesidad aumentan, crece la escasez y los corruptos siguen llenando sus bolsillos.

El pueblo va por un lado y muchos dirigentes políticos por otro.

La estrategia de varios líderes del  Gran Polo Patriótico y del gobierno nacional paraciera ser aupar la confrontación. Ya bastante conocemos esa política de favorecer la polarización para desviar la atención sobre los problemas que atraviesa el país.

Desde el gobierno se habla de rectificación, pero hasta ahora solo hemos escuchado de parte del presidente Nicolás Maduro el lenguaje de la descalificación y la amenaza. Seguimos insistiendo, sobre él recae la principal responsabilidad de estimular el diálogo. Sin embargo, continúa hablándole a una parte del país. No actúa como jefe de Estado, sino como jefe de un partido político.

Desde la MUD, por su parte, también hay quienes contribuyen a  estimular la confrontación. No he visto, por ejemplo, del presidente de la Asamblea Nacional ningún mensaje convocando al diálogo. Sus expresiones son de intolerancia y a veces de provocación. En esa misma conducta he escuchado a otros líderes opositores. Flaco servicio se la hace a la nación si la mayoría de votos obtenidos que se tradujo en parlamentarios electos no se transforma en voluntad política para contribuir a resolver los problemas.

De lado y lado el lenguaje de destacados dirigentes sigue siendo para los más radicales, los que no dejarán de apoyar al gobierno o a la oposición hagan lo que hagan. Pero se sabe, que esos sectores son minoría.

Aquellos dirigentes políticos que se empeñan en aupar la confrontación están jugando con candela. El pueblo está cansado de tanta diatriba inútil, de la descalificación verbal, de colocar en la agenda pública temas que poco  interesan a las mayorías.  Serán responsables si los ánimos se caldean y cuando quieran reaccionar ya puede ser tarde.

¿Qué podemos hacer quienes no queremos conduzcan al país a niveles de mayor enfrentamiento y posiblemente de violencia política? En primer lugar, no apoyar ninguna opinión e iniciativa que favorezca la intolerancia y mucho menos reivindique la violencia. No dejarnos llevar por las pasiones de quienes desde posiciones radicales pierden la perspectiva de colectivo, de país y de futuro. En segundo lugar, exigir que haya diálogo. El diálogo, en la situación de país que tenemos hoy es una necesidad impostergable. De todas las maneras posibles en el marco de la Constitución y la ley debemos exigir a la dirigencia política que debatan sobre los problemas del país y lleguen a acuerdos mínimos.

Finalmente, debemos solicitar ayuda de organismos internacionales. Mercosur, Unasur y la OEA pueden jugar un valioso papel.  Se requiere de un tercero que ayude a que los sectores políticos se acerquen, discutan y exploren consensos. Ya en el pasado esa labor de un tercero dio resultados positivos.

Estamos aún a tiempo. Cada quien desde sus posibilidades y capacidades puede contribuir a que no se amplíen los senderos de la intolerancia y la violencia. Tú tienes la palabra.

Por: Marino Alvarado Betancourt /Defensor de Derechos Humanos, Miembro PROVEA. 

martes, 12 de enero de 2016

Asamblea Nacional: Pensar en la gente o en los partidos.

La dirigencia política del país tanto del Gran Polo Patriótico como quienes integran la Mesa de la Unidad Democrática tienen dos opciones en el  2016: cooperar para avanzar en la solución de graves problemas que afectan hoy a la población o alentar una confrontación esteril que agudice las dificultades existentes profundizando la miseria, desestabilizando las instituciones y creando condiciones para la violencia social y política. La mayoría de la población  quiere y exige, así lo indican las encuestas, que se trabaje para enfrentar los altos niveles de escasez, la inflación, la delincuencia y la corrupción. Ojalá escuchen la voz del pueblo.

Ahora bien, una adecuada solución a los problemas debe darse en el marco de la Constitución y la ley, respetando principios democráticos y protegiendo los sectores más vulnerables de la población. Requiere de consensos básicos sobre las políticas públicas y medidas a implementar.

Es fundamental por lo tanto que se apueste al diálogo. El presidente de la República Nicolás Maduro tiene la principal responsabilidad para que dicho diálogo se produzca. Como jefe del Estado y dirigente principal del Partido Socialista Unido de Venezuela su actitud facilitará o perjudicará ese diálogo. Si continúa como lo viene haciendo desde el 6D aupando la confrontación, sobre él recaerá la principal responsabilidad si el ambiente socio político se enrarece que impida consensos mínimos para definir y ejecutar políticas para salir de la actual crisis.

Los diputadas y diputados del oficialismo y de la oposición también tendrán una alta cuota de responsabilidad. Si el parlamento no se convierte en un escenario para debatir democráticamante los problemas del país y se transforma en un espacio solo de confrontación y para que una mayoría esta vez de la oposición aplaste nuevamente a la minoría del Gran Polo Patriótico, tendremos más de lo mismo. Habremos elegido unos parlamentarios que se ponen de nuevo a espaldas del país pensando poco en los intereses de la gente priorizando los intereses de partido.

Algunos anuncios que se realizan desde la MUD  causan preocupación. Dejar por fuera de la directiva de la Asamblea Nacional a la voz del chavismo es repetir lo que ellos mismos criticaron cuando la mayoría oficialista lo excluyó de la Directiva. Es imponer el autoritarismo de la mayoría. Es repetir la misma historia con distintos actores.

Asoman la posibilidad de aumentar el número de magistrados en el Tribuanal Supremo de Justicia para cambiar la correlación de fuerzas, es decir, nombrar magistrados simpatizantes de la oposición con lo cual se ahondará la no independencia del poder judicial. Tal vez la MUD ganará en lo político pero el país perderá en lo institucional.

Desde la perspectiva de los derechos humanos no apoyaremos ninguna medida como esa que contribuye a profundizar los males del sistema de administración de justicia, ni ninguna medida que significa regresividad en el disfrutes de derechos o atajos inconstitucionales.

Apoyaremos y trabajaremos para que el diálogo político y social se produzca y para que el parlamento legisle para garantizar un mayor disfrute de derechos, combatir tanto la impunidad como la corrupción y  favorecer la independencia de los Poderes Públicos

Hay un ambiente de angustia en la familia venezolana y mucha incertidumbre sobre el 2016. La dirigencia política del país tiene la principal responsabilidad de generar esperanza, optimismo y favorecer cambios para mejorar el nivel de vida de la la población. Para ello será fundamental anteponer a los intereses de partido y personales, los intereses del país y su gente. La historia los juzgará.

Por: Marino Alvarado Betancourt /Defensor de Derechos Humanos, Miembro PROVEA. 

Diciembre 10, 2016 DÍA DE LOS DERECHOS HUMANOS