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miércoles, 30 de octubre de 2013

Policía Municipal de Caracas y Guardia Nacional Bolivariana aplican abuso de poder contra Personas LGBTI.



ACCIÓN DE ALERTA

Venezuela Diversa Asociación Civil se dirige a las autoridades nacionales y a la opinión pública en general a fin de expresar:

Que durante los recorridos que realizamos en el centro de la ciudad de Caracas y zonas adyacentes donde se encuentran y reúnen las personas LGBTI o aquellas percibidas como tales, hemos podido presenciar y recabar testimonios verbales en los cuales funcionarios de Policía Municipal de Caracas y Guardia Nacional Bolivariana (Guardia del Pueblo) hacen uso excesivo y desproporcionado de la fuerza, prácticas de extorsión y corrupción,  sustracción de pertenecías (dinero en efectivo y equipos telefónicos), amenazas expresadas en conductas verbales, físicas y gestuales que intimidan psicológicamente, actos discriminatorios en razón de la orientación sexual e identidad de género real o percibida, detenciones arbitrarias, restricción al derecho de reunión y libre tránsito, entre otros…

Dichas prácticas se agudizan en horas de la noche e inicios de la madrugada, cuando las autoridades de la seguridad ciudadana son suplantadas en su mayoría por parte de la Guardia del Pueblo, y otros cuerpos armados no uniformados que no poseen ningún tipo de identificación, quienes actúan con discrecionalidad, mayor brutalidad, intransigencia, arremetiendo sin ningún control, contra las personas LGBTI o aquellas percibidas como tales, se encuentren o no cometiendo algún tipo de acción no permitida por la ley; esto para responder a las exigencias de órganos superiores que les han ordenado disminuir los altos índices de criminalidad en la zona; resultándoles más práctico centrar gran parte sus acciones en grupos sociales catalogados como potenciales “infractores de la leyes” y “la moral pública” (personas LGBTI, trabajadoras/es sexuales, “indigentes y mendigos” “motorizados” “buhoneros”…), no brindando el abordaje debido a aquellas personas o grupos dedicados a cometer todo tipo de acto delictivos en el centro de Caracas y zonas adyacentes.

Todas estas situaciones se ven agravadas con una marcada desconfianza y altos niveles de conflictividad que ocasiona la presencia autoritaria de agentes de seguridad del Estado en los espacios públicos frecuentados por las personas LGBTI, principalmente en aquellas zonas donde la intolerancia (institucional y social)  ha replegado a muchos de los miembros de nuestra comunidad para poder expresar su sexualidad, incrementándose el riesgo de ser objeto de actos vandálicos, la posibilidad de sufrir lesiones o agresiones físicas,  mayor exposición a infecciones de transmisión sexual –en especial VIH o SIDA-, o incluso el peligro de perder la vida.

El Estado Venezolano debe garantizar la seguridad ciudadana, mediante la aplicación de políticas y planes para tal fin, eso sin menoscabar los derechos humanos de ningún sector  de la sociedad venezolana; consideramos de vital importancia que se actué diligentemente, ejecutando las investigaciones y sanciones correspondientes a los funcionarios que pudieran estar involucrados en la planeación y ejecución de prácticas desviadas del ordenamiento jurídico nacional.

Manifestamos nuestra preocupación ante las actitudes hostiles contra los miembros de Venezuela Diversa A.C por parte de los funcionarios de la Policía Municipal de Caracas y Guardia del Pueblo, acentuando esencialmente los actos de descalificación y obstrucción a la labor de defensa y monitoreo de los derechos humanos de las personas y comunidades LGBTI,  agresiones verbales, amenazas e intimidación para que nos retiremos de las zonas que abordamos con nuestro trabajo.

Finalmente, instamos a todas aquellas personas LGBTI que hayan sido víctimas de abuso de autoridad por parte de la Policía Municipal de Caracas, Guardia del Pueblo entre otros cuerpos de seguridad del Estado a denunciar ante el Ministerio Público y la Defensoría del Pueblo; también pueden aportar sus testimonios, fotografías o videos comunicándose con nosotros al correo  venezueladiversa@gmail.com,  seguirnos en el twitter   @venediver   o en  venezueladiversaac.blogspot.com 


En Caracas, a los 30 días del mes de octubre de 2013.

domingo, 27 de octubre de 2013

OEA - CIDH expresa su preocupación por violencia contra las personas LGTBI


COMUNICADO DE PRENSA 79/13 .
Washington, D.C.24/10/2013 - 
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresa su preocupación por las situaciones de violencia por parte de pandillas, instancias de abuso policial y otras formas de violencia contra personas lesbianas, gay, trans, bisexuales e intersex (LGTBI), y reitera su llamado a los Estados Miembros a que adopten urgentes medidas para prevenir y castigar tales actos.
Durante los meses de agosto y septiembre de 2013, la CIDH recibió numerosos informes de ataques de pandillas contra personas LGTBI en la región del Caribe. Dichos ataques consistieron en barricadas formadas por grandes multitudes que arrojaban objetos (como piedras y cócteles Molotov), o exigían el linchamiento de hombres gay. En los últimos dos meses se registraron siete ataques de este tipo: 5 en Jamaica y 2 en Haití. La mayoría de los países de habla inglesa del Caribe que son miembros de la OEA criminalizan las relaciones sexuales consensuales entre personas del mismo sexo. La CIDH considera que existe un vínculo inherente entre la criminalización estatal de estas conductas y la violencia contra las personas LGTBI. En general, la legislación que criminaliza estas conductas legitima y refuerza los prejuicios contra las personas LGTBI, o aquéllas percibidas como tales, y envía a las comunidades y sociedades el mensaje de que la discriminación y la violencia son condonadas y toleradas por la sociedad. Asimismo, las sociedades han informado a la CIDH el inmenso peso y el importante papel desempeñado por los artistas del espectáculo (tales como artistas “dancehall”), los medios de comunicación y los grupos religiosos en las sociedades del Caribe en general, que con frecuencia contribuyen a reforzar los estereotipos y prejuicios contra las personas LGTBI.
En cuanto a los abusos de las fuerzas policiales, se informó a la Comisión que en la noche del 18 de agosto, dos hombres gay estaban hablando en un parque de la República Dominicana cuando fueron arrestados, detenidos toda la noche, maltratados y severamente humillados alegadamente como consecuencia de su orientación sexual. El 10 de agosto, una mujer trans de La Matanza, Argentina, después de haber sido atacada e insultada por un hombre, acudió pidiendo auxilio a un agente de policía, quien también la habría agredido con su bastón mientras le gritaba que se fuera. La Comisión está preocupada por los casos de abuso policial contra personas LGTBI y recuerda que los Estados deben asegurar que sus fuerzas de seguridad estén capacitadas en materia de derechos humanos, en particular en lo que se refiere a la no discriminación basada en la orientación sexual y/o de género. El abuso policial y la violencia institucional pueden comprometer directamente la responsabilidad internacional de los Estados en materia de derechos humanos.
Igualmente, la CIDH continua preocupada por la persistencia de un elevado número de asesinatos de personas trans en varios Estados Miembros de la OEA. Los datos recibidos por la CIDH confirman que durante los meses de septiembre y agosto se cometieron por lo menos 32 asesinatos de mujeres trans, o aquellas percibidas como tales, en Brasil (20), Colombia (1), El Salvador (1), Estados Unidos (3), Honduras (1), México (5) y Venezuela (1). También se registraron serios ataques contra mujeres trans en Brasil (3), Guyana (1) y Panamá (1). Asimismo, en los últimos dos meses se informó a la CIDH de por lo menos 24 casos de asesinato de hombres gay en Brasil (22), Estados Unidos (1) y Jamaica (1), así como la muerte de una mujer lesbiana en Brasil. Además, durante los meses de agosto y septiembre, se registraron numerosos casos de ataques violentos contra hombres gay y mujeres lesbianas en Argentina (2), Brasil (2) y los Estados Unidos (7). En México, el personal de atención de la salud informó en los últimos años sobre un incremento en el número de agresiones contra hombres jóvenes golpeados severamente por mostrar afecto a otros hombres en público. Un médico de emergencias de la ciudad de México informó haber recibido hasta 20 de estos casos por mes.
Estas cifras no reflejan necesariamente la complejidad del problema de la violencia contra las personas LGTBI o aquellas percibidas como tales, ya que la falta de información sigue constituyendo un desafío. Igualmente, los informes recibidos por la CIDH no siempre indican las razones de estos crímenes y ataques. No obstante, continúa preocupando a la CIDH el particular nivel de crueldad y ensañamiento que se observa en la mayoría de esos ataques y asesinatos. Los informes recibidos por la Comisión indican que los organismos del Estado encargados de la investigación de esos delitos con frecuencia tienden a identificar a priori estos crímenes contra personas LGTBI como "crímenes pasionales" o a hacer asunciones sesgadas con base en el estilo de vida de las víctimas, responsabilizándolas por los ataques, todo lo cual obstaculiza la efectiva investigación de los casos. Además, en los Estados que criminalizan conductas entre personas del mismo sexo o identidades de género diversas, muchas víctimas no informan los delitos por miedo de ser ellas mismas procesadas. Todos estos factores contribuyen a la falta de estadísticas oficiales exactas sobre estos crímenes por prejuicio y obstaculizan una respuesta efectiva por parte del Estado. En consecuencia, la CIDH insta a los Estados a abrir líneas de investigación que tengan en cuenta si estos asesinatos y actos de violencia se cometieron con base en la identidad de género, la expresión del género y/o la orientación sexual de las víctimas.
La CIDH recuerda que desde 2008 todos los años los Estados Miembros de la OEA han condenado actos de violencia y violaciones relacionadas con los derechos humanos cometidas contra personas por su orientación sexual e identidad de género. Igualmente, los Estados se han comprometido a asegurar que las víctimas LGTBI cuenten con acceso a la justicia, sin discriminación, a adoptar políticas públicas contra la discriminación por razones de orientación sexual e identidad de género; y a producir datos sobre violencia homofóbica y transfóbica, con miras a promover políticas públicas que protejan, entre otros, los derechos humanos de las personas LGTBI. Este último compromiso es de particular importancia en el diseño de políticas públicas eficaces para combatir la discriminación contra las personas LGTBI. La CIDH insta a todos los Estados Miembros de la OEA a desplegar serios esfuerzos para cumplir con los estándares internacionales de derechos humanos y continuar adoptando medidas destinadas a lograr los objetivos establecidos desde 2008 en sus seis resoluciones de la Asamblea General de la OEA sobre derechos humanos, orientación sexual e identidad de género. Además, la CIDH alienta a los Estados Miembros a que consideren seriamente la posibilidad de despenalizar las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo y las identidades/expresiones de género diversas.

La CIDH es un órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuyo mandato surge de la Carta de la OEA y de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. La Comisión Interamericana tiene el mandato de promover la observancia de los derechos humanos en la región y actúa como órgano consultivo de la OEA en la materia. La CIDH está integrada por siete miembros independientes que son elegidos por la Asamblea General de la OEA a título personal, y no representan sus países de origen o residencia.


 Fuente:- http://www.oas.org/es/cidh/prensa/comunicados/2013/079.asp  

sábado, 19 de octubre de 2013

España: Personas trans iguales por ley; oficialmente enfermas.

Representantes de colectivos transexuales
se concentraron ayer a las puertas del Ministerio de Sanidad. / 
CLAUDIO ÁLVAREZ
Sobre el papel, en España sus derechos son iguales desde 2007, cuando la ley de identidad de género fue recibida por los transexuales como un hito: se conquistó el derecho a sentirse mujer u hombre, vivir como tal y que el DNI lo reconozca. Para los entre 7.000 y 12.000 transexuales que viven en España, la realidad cotidiana sigue siendo complicada. Sin trabajo, una vida normalizada es difícil, dada la alta tasa de paro que afecta al colectivo. Y el estigma de ser considerado oficialmente un enfermo lo agrava. La OMS todavía considera la transexualidad como una enfermedad, algo que los afectados esperan cambiar el año que viene, cuando la organización elabore el nuevo catálogo de patologías.
A esta causa se dedica hoy el Día Internacional por la Despatologización de la Transexualidad. La campaña empieza a ganar pequeñas batallas: el pasado día 12 la Unidad de Trastorno de Identidad de Género (UTIG) de Málaga pasó a denominarse Unidad de Transexualidad e Identidad de Género; un mero cambio nominal que, sin embargo, ayuda a eliminar barreras. El mayor triunfo político llegó el pasado 28 de septiembre, cuando el Parlamento Europeo acordó eliminar su consideración como patología (con 442 votos a favor, 104 en contra y 40 abstenciones). De los 35 eurodiputados españoles presentes, 33 votaron a favor. Uno, Gabriel Mato (PP), se abstuvo. Juan Manuel García-Margallo (PP) votó en contra por error.
Esta mayoría política puede ser reflejo de lo que ha cambiado la situación social. El Gobierno español y la UE apoyan que se la deje de considerar como enfermedad (igual que sucedió en 1990 con la homosexualidad). La doctora Tella Plana, psiquiatra del hospital Clínic de Barcelona, apuesta por un origen biológico de la transexualidad y descarta que sea una patología psiquiátrica, "aunque a veces los pacientes tengan, de forma secundaria, trastornos derivados de las dificultades de adaptación o del conflicto social".
El avance ha sido abismal si se echa la vista atrás. Cuando Carla Antonelli, primera diputada autonómica transexual -elegida en mayo para la Asamblea de Madrid con el PSOE-, dejó su Güímar natal (Tenerife), en 1977, tenía 17 años y ni su nombre, que aún se resiste a desvelar, ni su apariencia masculina la representaban. "Me fui sin decir nada... Esto era impensable en un pueblo tan pequeño. Hay hermanos con los que me dejé de hablar... Y hasta la fecha", recuerda desde el salón de su domicilio madrileño.
Según Antonio Poveda, presidente de la Federación Española de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB), este colectivo sufre en España entre un 60% y un 80% de desempleo, y "es invisible en la mayoría de programas de lucha contra la discriminación". Diversas asociaciones han desarrollado iniciativas para mejorar su inserción laboral. "Las personas transexuales nos vemos muchas veces obligadas a abandonar familia y estudios, y eso te limita a trabajos como camarera, dependiente... Pero al menos son dignos", afirma Mar Cambrollé, coordinadora del área transexual de la FELGTB. Muchos, y en especial los inmigrantes, se ven abocados a ejercer la prostitución; una última opción ni libre ni elegida.
"Esto no es un capricho, naces con ello. Yo me he sentido un hombre desde que tengo uso de razón", afirma José -nombre ficticio-, funcionario madrileño de 39 años y paciente de la UTIG de la Comunidad de Madrid. Aquellos que acuden a una de estas unidades afrontan a menudo dos años de espera, desde una evaluación psicológica que "dura un mínimo de tres meses y ocho sesiones", según Nuria Asenjo, psicóloga clínica de la UTIG, al eventual tratamiento hormonal y la cirugía de reasignación necesaria en cada caso.
Andalucía fue pionera en sufragar con dinero público el tratamiento integral, incluida la cirugía. "Pero hasta ahí hay auténticos calvarios de personas que llevan un año o año y medio esperando a ser evaluadas", sostiene Cambrollé. Para José, "lo de la espera es un infierno, aunque es lógico. Desde que te plantas un día ante tus padres y les dices 'me pasa esto', necesitas el tratamiento. Pero hay que estar seguros".
La ley de 2007 posibilitó, por primera vez, el cambio de nombre y sexo sin necesidad de cirugía. Como requisito, un certificado médico de disforia de género [discordancia entre el sexo genital y el psicológico] y otro que acredite que la persona ha estado dos años en tratamiento médico para adecuar sus características físicas al sexo sentido. "Puede parecer una gilipollez, pero tener un DNI que refleje tu identidad es una explosión, un big bang de energía. Un carné que no te representa te hace sentir inferior, te humilla y estás a expensas de otras personas; esto te devuelve la dignidad", rememora Antonelli.
Completar el proceso, si no se tiene dinero, es muy complicado. Tan solo hay cuatro unidades de identidad de género en España: en Málaga, Madrid, Barcelona y Bilbao. Otras comunidades derivan a los pacientes a una de esas unidades. Y ahí se acaba todo.
En el horizonte está la reivindicación de leyes integrales, normas que aborden la salud, la educación, la lucha contra la discriminación y la inserción laboral. "Pedimos políticas de discriminación positiva con el objetivo de llegar a una situación de igualdad", dice Cambrollé, "con, por ejemplo, incentivos para las empresas, reservando una cuota de empleo público y campañas de pedagogía social desde la televisión pública".
Ante la carencia de una ley integral estatal, la lucha tiene lugar en las comunidades. Navarra aprobó la suya en 2009, y el País Vasco podría hacerlo a finales de este año. En Madrid, la pasada legislatura, el PP rechazó una propuesta presentada por el PSM e Izquierda Unida. Caso contradictorio se da en Andalucía, donde los socialistas, en mayoría absoluta, se han limitado a presentar una proposición no de ley instando a la Junta a tramitarla.
En tiempos de crisis, además, no faltan quienes cuestionan si la sanidad pública debería financiar estas intervenciones. En Cataluña, el PP de Alicia Sánchez-Camacho condicionó recientemente el apoyo de su formación a los Presupuestos de la Generalitat a, entre otras cosas, la supresión de las cirugías de reasignación de sexo. La paralización de estas operaciones, asegura Marta Salvanz, figura destacada del colectivo transexual en esa comunidad, llevaría a mucha gente a recurrir de nuevo a otras alternativas como inyectarse silicona líquida en pechos y nalgas, con el consiguiente peligro para la salud: "Ahorrarían en intervenciones pero perderían más por la atención a otras enfermedades". Además, "si a una transexual le dices que se busque la vida para hacerse la cirugía, muchas van a tener que prostituirse, con riesgo de que se conviertan en seropositivas". Ello supondría una mayor carga para el sistema de salud: mientras que tratar a una persona con VIH representa "entre 12.000 y 17.000 euros anuales, una cirugía de reasignación tiene un coste total de entre 14.000 y 24.000", afirma Salvanz.
La idea de que la transexualidad no es una enfermedad choca con los prejuicios de quienes cuestionan que necesite tratamiento médico. La respuesta está en que hay que diferenciar entre un proceso biológico que debe ser corregido y un trastorno que requiere tratamiento. Las últimas investigaciones apuntan a que la transexualidad vendría originada por una acción inadecuada de la testosterona en el desarrollo del feto, "entre la octava semana de embarazo, cuando se fija el sexo genital, y la diferenciación sexual del cerebro, hacia la 22 o 23", explica Antonio Becerra, coordinador de la UTIG de Madrid.
Pero si la situación de los españoles ha mejorado, la de los extranjeros es mucho peor. La asociación TranZ&People, en Barcelona, da apoyo a muchos transexuales inmigrantes, un grupo en el que la prostitución tiene mayor incidencia. "Les orientamos para que puedan cambiar de nombre en sus países", dice Zam Cifuentes, su portavoz. En España no pueden hacerlo. "Están en total abandono. Son además personas sin arraigo familiar y con una sociedad que les acribilla cada vez más. Y las tasas de suicidio, ni te cuento...", añade. "Más de una vez nos ha tocado salir a las tres de la mañana porque una chica se ha intentado matar".
La ley tampoco permite operar a menores de 18 años, y plantearlo siquiera resulta conflictivo, como reconoce el cirujano plástico Iván Mañero desde Barcelona: "No quieren saber nada de menores. Se antepone el miedo a tratar a niños, que está mal visto -y más en la esfera sexual- al hecho de ayudarlos". "Te vienen padres desesperados que te dicen: 'Mi hija ha intentado suicidarse dos veces, tiene 16 años y dice que a la próxima se mata, tenemos un certificado médico, por favor, opérela'. Pero si lo hago, se me aplica el Código Penal y voy seis años a la cárcel", afirma el médico.
En este caso concreto, los padres consiguieron autorización judicial para la operación. Pero no siempre es así. Y según se desciende en la edad, la situación va a peor. Es uno de los argumentos que apoyan el origen biológico de la transexualidad. El problema se presenta desde que el niño adquiere consciencia de su sexualidad, como cuenta Nuria, de Andicfam, la Asociación de niños con Discordancia de Identidad Congénita. Hace un año, en el servicio de psiquiatría infantil del Clínic de Barcelona, le dijeron que su hijo, entonces de cinco años, era en realidad una niña: "Ya antes de hablar sus preferencias eran de niña. Y cuando empezó a hacerlo, usaba adjetivos femeninos para referirse a ella, y al ver los dibujos animados, se identificaba con los personajes femeninos (...) Con tres años, le dijo a su abuela que cuando fuera mayor iría a un médico para que le cambiara la piel y le pusiera una de niña", admite.
En la unidad del Clínic les hacen a todos los pacientes un seguimiento para asegurarse de que efectivamente están ante un problema de identidad de género. Pero lo malo viene cuando acuden a un médico que no está preparado. "Un padre de la asociación fue con su hija [un niño, biológicamente hablando], vestida de niña, a un psiquiatra infantil, y le explicaron lo que pasaba. El médico les denunció a servicios sociales y les acusó de maltrato psicológico debido a una obsesión enfermiza". Nuria recuerda su propio caso: "El día que saqué la ropa de niño de mi hija para cambiarla por ropa de niña, fue casi tan duro como si enterrara a un hijo", confiesa sollozando. "Y que, en medio de este sufrimiento, te tengas que defender, es una vergüenza... Yo no puedo limitarme a buscar el mejor tratamiento para mi hija, yo tengo que hablar para que la gente lo entienda".
¿Cuál es entonces el mejor procedimiento a seguir con los menores? Algunos, como los miembros de la UTIG de Madrid, no son partidarios de dar tratamientos hormonales y esgrimen la prudencia como argumento para limitar su acción al seguimiento psicológico. Otros son partidarios de administrar, al inicio de la pubertad, unas hormonas inhibidoras que bloquean el desarrollo de las características propias de cada sexo: no les sale la barba ni les cambia la voz, impide que salgan mamas... Es un tratamiento reversible que da a médicos más tiempo para confirmar el diagnóstico y hace que la posterior cirugía sea menos traumática, además de prevenir la aparición de serios problemas psicológicos.
Antonelli reconoce que ha habido una evolución, pero sigue sin haber un equilibrio. "Falta pedagogía, visualización, normalización... ¿Por qué se pueden pedir planes para los gitanos y no para los transexuales? Aquí lo que subyace en realidad es un prejuicio contra el colectivo; nos dicen que nada valemos, nada somos y a nada tenemos derecho"
Fuente: http://elpais.com/diario/2011/10/22/sociedad/1319234401_850215.html .

viernes, 18 de octubre de 2013

Comunicado Internacioanal por la Despatologización Trans.

Las/os activistas y grupos que firmamos este documento y formamos la Red Internacional por la Despatologización de las Identidades Trans denunciamos públicamente, una vez más, la psiquiatrización de  nuestras identidades y las graves consecuencias del llamado “trastorno de identidad sexual o de género” (TIG). Del mismo modo, queremos hacer visible la violencia que se ejerce sobre las personas intersexuales mediante los procedimientos médicos vigentes.

Con “psiquiatrización” nombramos la práctica de definir y tratar la transexualidad bajo el estatuto de trastorno mental. Nos referimos, también, a la confusión de identidades y cuerpos no normativos (situados fuera del orden cultural dominante) con identidades y cuerpos patológicos. La psiquiatrización relega a las instituciones médico-psiquiátricas el control sobre las identidades de género. La práctica oficial de dichas instituciones, motivada por intereses estatales, religiosos, económicos y políticos, trabaja sobre los cuerpos de las personas amparando y reproduciendo el binomio de hombre y mujer, haciendo pasar esta postura excluyente por una realidad natural y “verdadera”. Dicho binomio, presupone la existencia única de dos cuerpos (hombre o mujer) y asocia un comportamiento específico a cada uno de ellos (masculino o femenino), a la par que tradicionalmente ha considerado la heterosexualidad como la única relación posible entre ellos. Hoy, denunciando este paradigma, que ha utilizado el argumento de la biología y la naturaleza como justificación del orden social vigente, evidenciamos sus efectos sociales para poner fin a sus pretensiones  políticas.
Los cuerpos que no responden anatómicamente a la clasificación médica occidental vigente son catalogados bajo el epígrafe de intersexualidad, condición que, “per se”, es considerada patológica. La clasificación médica, por el contrario, continúa aún hoy en día sin ser interrogada.  La transexualidad también es conceptualizada como una realidad en sí mismo problemática. La ideología de género que actúa la psiquiatría, por el contrario, continúa aún hoy sin ser cuestionada.

Legitimar las normas sociales que constriñen nuestras vivencias y sentires implica invisibilizar y patologizar el resto de opciones existentes, y marcar un único camino que no cuestione el dogma político sobre el que se fundamenta nuestra sociedad: la existencia, única y exclusiva, de solo dos formas de ser y sentir. Si invisibilizar supone intervenir a recién-nacidos intersex (aquellas/os con genitales ambiguos funcionales) con violentos tratamientos normalizadores así se hará, si de lo que se trata es de borrar la posibilidad de estos cuerpos y vetar la existencia de las diferencias.

El paradigma en el que se inspiran los procedimientos actuales de  atención a la transexualidad y la intersexualidad convierte a estos en procesos médicos de normalización binaria. De “normalización” ya que reducen la diversidad a sólo dos maneras de vivir y habitar el mundo: las consideradas estadística y políticamente “normales”. Y con nuestra crítica a estos procesos resistimos también a tener que adaptarnos a las definiciones psiquiátricas de hombre y mujer para poder vivir nuestras identidades, para que el valor de nuestras vidas sea reconocido sin la renuncia a la diversidad en la que nos constituimos.  No acatamos ningún tipo de catalogación, ni etiqueta, ni definición impuesta por parte de la institución médica. Reclamamos nuestro derecho a autodenominarnos.

Actualmente la transexualidad se considera un “trastorno de identidad sexual”, patología mental clasificada en el CIE-10 (Clasificación Internacional de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud) y en el DSM-IV-R (Manual Diagnóstico y Estadístico de Enfermedades Mentales de la Asociación de Psiquiatría Norte-americana). Estas clasificaciones son las que guían a los y las psiquiatras de todo el mundo a la hora de establecer sus diagnósticos. En ellas se comete un error poco casual: la confusión de los efectos de la transfobia con los de la transexualidad. Se invisibiliza la violencia social que se ejerce sobre quienes no se adecuan a las normas de género. De este modo, se ignora activamente que el problema no es la identidad de género, es la transfobia.

La revisión del DSM-IV-R es un proceso que comenzó hace ahora dos años, y tiene por fin determinar los cambios en la lista de enfermedades. En estos últimos meses se han hecho públicos los nombres de los psiquiatras que decidirán el futuro del trastorno de identidad sexual (TIG).

Al frente del grupo de trabajo sobre el TIG se encuentran el Dr. Zucker (director del grupo) y el Dr. Blanchard , entre otros. Estos psiquiatras, que son conocidos por utilizar terapias reparativas de reconducción a homosexuales y a transexuales y que están vinculados a clínicas que intervienen a intersexuales, proponen no solo no retirar el trastorno sino ampliar su tratamiento a l*s niñ*s que presenten comportamientos de género no-normativos y aplicarles terapias reparativas de adaptación al rol de origen. En este sentido, el movimiento trans norteamericano ha hecho un llamamiento solicitando su expulsión del grupo encargado de la revisión del DSM. La Red Internacional por la Despatologización de las Identidades Trans se une sin reservas a la citada denuncia.

La patologización de la transexualidad bajo el “trastorno de identidad sexual” es un gravísimo ejercicio de control y normalización.  El tratamiento de este trastorno se lleva a cabo en diferentes centros de todo el mundo. En casos como el del Estado Español, es obligatorio el paso por una evaluación psiquiátrica en las Unidades de Identidad de Género que, en algunas ocasiones, va asociada a un control semanal de nuestra identidad de género a través de terapias de grupo y familiares y todo tipo de procesos denigrantes que vulneran nuestros derechos. En el caso del Estado español, hay que resaltar que cualquier persona que desee cambiar su nombre en la documentación o modificar su cuerpo con hormonas u operaciones debe pasar obligatoriamente por una consulta psiquiátrica.

Por último, nos dirigimos directamente a la clase política. Nuestra demanda es clara:
·         Exigimos la retirada de la transexualidad de los manuales de enfermedades mentales (DSM-TR-IV y CIE-10)

·         Reivindicamos el derecho a cambiar nuestro nombre y sexo en los documentos oficiales sin tener que pasar por ninguna evaluación médica ni psicológica. Y añadimos que pensamos, firmemente. que el Estado no debería de tener ninguna competencia sobre nuestros nombres, nuestros cuerpos y nuestras identidades.

·         Hacemos nuestras las palabras del movimiento feminista en la lucha por el derecho al aborto y el derecho al propio cuerpo: reivindicamos nuestro derecho a decidir libremente si queremos o no modificar nuestros cuerpos y poder llevar a cabo nuestra elección sin impedimentos burocráticos, políticos ni económicos, así como fuera de cualquier tipo de coerción médica. Queremos que los sistemas sanitarios se posicionen frente al trastorno de identidad sexual, reconociendo la transfobia actual que sostiene su clasificación, y replanteen su programa de atención sanitaria a la transexualidad haciendo de la  evaluación psiquiátrica una paso innecesario y del acompañamiento psicoterapéutico una opción voluntaria. 

·         Exigimos también el cese de las operaciones a recién nacidos intersex.

·         Denunciamos la extrema vulnerabilidad  y las dificultades en el acceso al mercado laboral del colectivo trans. Exigimos que se garantice el acceso al mundo laboral y la puesta en marcha de políticas específicas para acabar con la marginación y la discriminación de nuestro colectivo. Exigimos, además, condiciones de salud y seguridad en el desarrollo del trabajo sexual y el fin del asedio policial a estas personas, así como del tráfico sexual.

·         Esta situación de vulnerabilidad se acentúa en el caso de las personas trans inmigradas, que llegan a nuestro país huyendo de situaciones de extrema violencia. Exigimos la concesión inmediata de asilo político en estos casos a la vez que reivindicamos la plena equiparación de derechos de las personas migrantes. Denunciamos los efectos de la política de extranjería actual sobre los sectores socialmente más vulnerables.

·         A la vez que gritamos que no somos víctimas sino seres activos y con capacidad de decisión sobre nuestra propia identidad, queremos recordar también todas las agresiones, asesinatos y también los suicidios de las personas trans a causa de la transfobia. Señalamos al sistema como culpable de estas violencias. El silencio es complicidad.

Finalizamos evidenciando la extrema rigidez con la que se impone el binomio hombre/mujer, como opción única y excluyente, binomio que es construido y puede ser cuestionado. Nuestra sola existencia demuestra la falsedad de estos polos opuestos y señala hacia una realidad plural y diversa. Diversidad que, hoy, dignificamos.
Cuando la medicina y el Estado nos definen como trastornadas/os ponen en evidencia que nuestras identidades, nuestras vidas, trastornan su sistema. Por eso decimos que la enfermedad no está en nosotras/os sino en el binarismo de género.
Anunciamos que la Red Internacional por la Despatologización de las Identidades Trans surge para consolidar una coordinación mundial en torno a un primer objetivo: la descatalogación de la transexualidad del DSM en el año 2013. Un primer paso por la diversidad, un primer golpe a la transfobia.

¡Por la diversidad de nuestros cuerpos y nuestras identidades!
¡La transfobia nos enferma!


VENEZUELA DIVERSA A.C  miembro de la RED INTERNACIONAL POR LA DESPATOLOGIZACIÓN TRANS

jueves, 17 de octubre de 2013

ONU Mujeres, Trabajo Sexual, Explotación Sexual y Trata.



Los puntos de vista de ONU Mujeres sobre el tema se basan en los derechos humanos fundamentales y disposiciones, los marcos normativos intergubernamentales y la mejor información científica y pruebas epidemiológicas. 

ONU Mujeres está atenta de la importante contribución de la sociedad civil en el amplio espectro de la opinión que se refiere al tema.

Los temas de trabajo sexual, la explotación sexual y la trata son cuestiones complejas que tienen consecuencias legales, sociales y de salud significativos. Debido a esta complejidad, es importante no confundir estas tres cuestiones que merecen ser consideradas en sí mismas. 

No podemos considerar el trabajo sexual de la misma manera que consideramos la explotación sexual o la trata que son abusos y crímenes de derechos humanos.

  • La fusión del trabajo sexual consensuado y el tráfico sexual conduce a respuestas inadecuadas que dejan de ayudar a las/os trabajadoras/res sexuales y las víctimas de la trata en la realización de sus derechos. Por otra parte, al no distinguir entre estos grupos se vulnera el derecho de las/os trabajadoras/es sexuales a la salud y la auto-determinación y puede obstaculizar los esfuerzos para prevenir y perseguir el tráfico.

  • Las/os trabajadoras/es sexuales son los titulares de derechos como todos los demás hombres y mujeres y debe ser reconocido como tal.

  • Somos conscientes de las preocupaciones de los diferentes sectores de la sociedad civil, que expresan que en muchos casos el trabajo sexual no es siempre es una elección y reconocemos que a menudo está ligado a la pobreza extrema, la vulnerabilidad y la discriminación y puede conducir a la violencia contra las mujeres.

  • Reconocemos la importancia de atender al mismo tiempo las causas estructurales y la raíz por las cuales las mujeres participar en el trabajo sexual, como la pobreza y la discriminación.

  • Es importante que reconozcamos los derechos de las/os   trabajadoras/es sexuales, esforzándose por garantizar la seguridad y a través del lugar de trabajo, para que puedan ser libres de la explotación, la violencia y la coacción.



·      Reconocemos el derecho de todos los trabajadores sexuales a elegir su trabajo o salir de él y tengan acceso a otras oportunidades de empleo. Alentamos y aplaudimos los esfuerzos para proporcionar los profesionales del sexo con alternativas económicas a la prostitución. 


Fuente Original: http://www.nswp.org/sites/nswp.org/files/UN%20Women's%20note%20on%20sex%20work%20sexual%20exploitation%20and%20trafficking.pdf 

Hoy Conservatorio Diversidad Sexual y discriminación en la Universidad.




Te invitamos a participar hoy jueves 17/10/2013 en el Conversatorio sobre "Diversidad Sexual  y Discriminación en la Universidad"  

Sala del Egresado de la Escuela de Geografía - UCV a las 2 p.m, en el mismo contaremos con la  participación de:

Presbítero Cesar Sequera Nuñez.
 "La Religión y sus Múltiples facetas para Discriminar"

Yonatan Matheus  
Director General de Venezuela Diversa. 
Discriminación hacia LGBTI en los Centros Universitarios.

 Tamara Adrian.
 Directora de Diverlex. 
 Derechos LGBTI 


Esperamos contar con su asistencia.


viernes, 4 de octubre de 2013

Una Obra de Gais para Gais… Si queda espacio, entran los heteros

Cada día la comunidad LGBTI gana más respeto en la sociedad alrededor del mundo sin embargo es necesario modificar conductas que afectan entre sus mismos miembros.

Entre situaciones y realidades se hace tributo y critica a un sector de la sociedad que tiene necesidades y virtudes como todos pero que suele esconder tras brillo y glamour la humanidad y la bondad.

Al mejor estilo de Berol Brecht se desarrolla un show de teatro y danza que rompe con las tradiciones de la escena y el publico forma parte del espectáculo así al final descubriremos las diferencias y semejanzas entre los homosexuales, como lo dice su titulo "de gais para gais" dejando al desnudo mas que un cuerpo bonito.

"... esta no es una obra para traer a tu mamá a llorar juntas. tampoco para demostrarle al mundo que estamos aquí... créanme se da cuenta, aunque mas de una jura que no, esta es una obra para que veamos nuestra realidad, no esperemos respeto y aceptación si no lo hacemos entre nosotros..."

El closet ya esta abierto, solo basta salir y darle al miedo con la puerta en la cara.

Diciembre 10, 2016 DÍA DE LOS DERECHOS HUMANOS