Translate / Traduce nuestras notas:

miércoles, 30 de octubre de 2013

Policía Municipal de Caracas y Guardia Nacional Bolivariana aplican abuso de poder contra Personas LGBTI.



ACCIÓN DE ALERTA

Venezuela Diversa Asociación Civil se dirige a las autoridades nacionales y a la opinión pública en general a fin de expresar:

Que durante los recorridos que realizamos en el centro de la ciudad de Caracas y zonas adyacentes donde se encuentran y reúnen las personas LGBTI o aquellas percibidas como tales, hemos podido presenciar y recabar testimonios verbales en los cuales funcionarios de Policía Municipal de Caracas y Guardia Nacional Bolivariana (Guardia del Pueblo) hacen uso excesivo y desproporcionado de la fuerza, prácticas de extorsión y corrupción,  sustracción de pertenecías (dinero en efectivo y equipos telefónicos), amenazas expresadas en conductas verbales, físicas y gestuales que intimidan psicológicamente, actos discriminatorios en razón de la orientación sexual e identidad de género real o percibida, detenciones arbitrarias, restricción al derecho de reunión y libre tránsito, entre otros…

Dichas prácticas se agudizan en horas de la noche e inicios de la madrugada, cuando las autoridades de la seguridad ciudadana son suplantadas en su mayoría por parte de la Guardia del Pueblo, y otros cuerpos armados no uniformados que no poseen ningún tipo de identificación, quienes actúan con discrecionalidad, mayor brutalidad, intransigencia, arremetiendo sin ningún control, contra las personas LGBTI o aquellas percibidas como tales, se encuentren o no cometiendo algún tipo de acción no permitida por la ley; esto para responder a las exigencias de órganos superiores que les han ordenado disminuir los altos índices de criminalidad en la zona; resultándoles más práctico centrar gran parte sus acciones en grupos sociales catalogados como potenciales “infractores de la leyes” y “la moral pública” (personas LGBTI, trabajadoras/es sexuales, “indigentes y mendigos” “motorizados” “buhoneros”…), no brindando el abordaje debido a aquellas personas o grupos dedicados a cometer todo tipo de acto delictivos en el centro de Caracas y zonas adyacentes.

Todas estas situaciones se ven agravadas con una marcada desconfianza y altos niveles de conflictividad que ocasiona la presencia autoritaria de agentes de seguridad del Estado en los espacios públicos frecuentados por las personas LGBTI, principalmente en aquellas zonas donde la intolerancia (institucional y social)  ha replegado a muchos de los miembros de nuestra comunidad para poder expresar su sexualidad, incrementándose el riesgo de ser objeto de actos vandálicos, la posibilidad de sufrir lesiones o agresiones físicas,  mayor exposición a infecciones de transmisión sexual –en especial VIH o SIDA-, o incluso el peligro de perder la vida.

El Estado Venezolano debe garantizar la seguridad ciudadana, mediante la aplicación de políticas y planes para tal fin, eso sin menoscabar los derechos humanos de ningún sector  de la sociedad venezolana; consideramos de vital importancia que se actué diligentemente, ejecutando las investigaciones y sanciones correspondientes a los funcionarios que pudieran estar involucrados en la planeación y ejecución de prácticas desviadas del ordenamiento jurídico nacional.

Manifestamos nuestra preocupación ante las actitudes hostiles contra los miembros de Venezuela Diversa A.C por parte de los funcionarios de la Policía Municipal de Caracas y Guardia del Pueblo, acentuando esencialmente los actos de descalificación y obstrucción a la labor de defensa y monitoreo de los derechos humanos de las personas y comunidades LGBTI,  agresiones verbales, amenazas e intimidación para que nos retiremos de las zonas que abordamos con nuestro trabajo.

Finalmente, instamos a todas aquellas personas LGBTI que hayan sido víctimas de abuso de autoridad por parte de la Policía Municipal de Caracas, Guardia del Pueblo entre otros cuerpos de seguridad del Estado a denunciar ante el Ministerio Público y la Defensoría del Pueblo; también pueden aportar sus testimonios, fotografías o videos comunicándose con nosotros al correo  venezueladiversa@gmail.com,  seguirnos en el twitter   @venediver   o en  venezueladiversaac.blogspot.com 


En Caracas, a los 30 días del mes de octubre de 2013.

domingo, 27 de octubre de 2013

OEA - CIDH expresa su preocupación por violencia contra las personas LGTBI


COMUNICADO DE PRENSA 79/13 .
Washington, D.C.24/10/2013 - 
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresa su preocupación por las situaciones de violencia por parte de pandillas, instancias de abuso policial y otras formas de violencia contra personas lesbianas, gay, trans, bisexuales e intersex (LGTBI), y reitera su llamado a los Estados Miembros a que adopten urgentes medidas para prevenir y castigar tales actos.
Durante los meses de agosto y septiembre de 2013, la CIDH recibió numerosos informes de ataques de pandillas contra personas LGTBI en la región del Caribe. Dichos ataques consistieron en barricadas formadas por grandes multitudes que arrojaban objetos (como piedras y cócteles Molotov), o exigían el linchamiento de hombres gay. En los últimos dos meses se registraron siete ataques de este tipo: 5 en Jamaica y 2 en Haití. La mayoría de los países de habla inglesa del Caribe que son miembros de la OEA criminalizan las relaciones sexuales consensuales entre personas del mismo sexo. La CIDH considera que existe un vínculo inherente entre la criminalización estatal de estas conductas y la violencia contra las personas LGTBI. En general, la legislación que criminaliza estas conductas legitima y refuerza los prejuicios contra las personas LGTBI, o aquéllas percibidas como tales, y envía a las comunidades y sociedades el mensaje de que la discriminación y la violencia son condonadas y toleradas por la sociedad. Asimismo, las sociedades han informado a la CIDH el inmenso peso y el importante papel desempeñado por los artistas del espectáculo (tales como artistas “dancehall”), los medios de comunicación y los grupos religiosos en las sociedades del Caribe en general, que con frecuencia contribuyen a reforzar los estereotipos y prejuicios contra las personas LGTBI.
En cuanto a los abusos de las fuerzas policiales, se informó a la Comisión que en la noche del 18 de agosto, dos hombres gay estaban hablando en un parque de la República Dominicana cuando fueron arrestados, detenidos toda la noche, maltratados y severamente humillados alegadamente como consecuencia de su orientación sexual. El 10 de agosto, una mujer trans de La Matanza, Argentina, después de haber sido atacada e insultada por un hombre, acudió pidiendo auxilio a un agente de policía, quien también la habría agredido con su bastón mientras le gritaba que se fuera. La Comisión está preocupada por los casos de abuso policial contra personas LGTBI y recuerda que los Estados deben asegurar que sus fuerzas de seguridad estén capacitadas en materia de derechos humanos, en particular en lo que se refiere a la no discriminación basada en la orientación sexual y/o de género. El abuso policial y la violencia institucional pueden comprometer directamente la responsabilidad internacional de los Estados en materia de derechos humanos.
Igualmente, la CIDH continua preocupada por la persistencia de un elevado número de asesinatos de personas trans en varios Estados Miembros de la OEA. Los datos recibidos por la CIDH confirman que durante los meses de septiembre y agosto se cometieron por lo menos 32 asesinatos de mujeres trans, o aquellas percibidas como tales, en Brasil (20), Colombia (1), El Salvador (1), Estados Unidos (3), Honduras (1), México (5) y Venezuela (1). También se registraron serios ataques contra mujeres trans en Brasil (3), Guyana (1) y Panamá (1). Asimismo, en los últimos dos meses se informó a la CIDH de por lo menos 24 casos de asesinato de hombres gay en Brasil (22), Estados Unidos (1) y Jamaica (1), así como la muerte de una mujer lesbiana en Brasil. Además, durante los meses de agosto y septiembre, se registraron numerosos casos de ataques violentos contra hombres gay y mujeres lesbianas en Argentina (2), Brasil (2) y los Estados Unidos (7). En México, el personal de atención de la salud informó en los últimos años sobre un incremento en el número de agresiones contra hombres jóvenes golpeados severamente por mostrar afecto a otros hombres en público. Un médico de emergencias de la ciudad de México informó haber recibido hasta 20 de estos casos por mes.
Estas cifras no reflejan necesariamente la complejidad del problema de la violencia contra las personas LGTBI o aquellas percibidas como tales, ya que la falta de información sigue constituyendo un desafío. Igualmente, los informes recibidos por la CIDH no siempre indican las razones de estos crímenes y ataques. No obstante, continúa preocupando a la CIDH el particular nivel de crueldad y ensañamiento que se observa en la mayoría de esos ataques y asesinatos. Los informes recibidos por la Comisión indican que los organismos del Estado encargados de la investigación de esos delitos con frecuencia tienden a identificar a priori estos crímenes contra personas LGTBI como "crímenes pasionales" o a hacer asunciones sesgadas con base en el estilo de vida de las víctimas, responsabilizándolas por los ataques, todo lo cual obstaculiza la efectiva investigación de los casos. Además, en los Estados que criminalizan conductas entre personas del mismo sexo o identidades de género diversas, muchas víctimas no informan los delitos por miedo de ser ellas mismas procesadas. Todos estos factores contribuyen a la falta de estadísticas oficiales exactas sobre estos crímenes por prejuicio y obstaculizan una respuesta efectiva por parte del Estado. En consecuencia, la CIDH insta a los Estados a abrir líneas de investigación que tengan en cuenta si estos asesinatos y actos de violencia se cometieron con base en la identidad de género, la expresión del género y/o la orientación sexual de las víctimas.
La CIDH recuerda que desde 2008 todos los años los Estados Miembros de la OEA han condenado actos de violencia y violaciones relacionadas con los derechos humanos cometidas contra personas por su orientación sexual e identidad de género. Igualmente, los Estados se han comprometido a asegurar que las víctimas LGTBI cuenten con acceso a la justicia, sin discriminación, a adoptar políticas públicas contra la discriminación por razones de orientación sexual e identidad de género; y a producir datos sobre violencia homofóbica y transfóbica, con miras a promover políticas públicas que protejan, entre otros, los derechos humanos de las personas LGTBI. Este último compromiso es de particular importancia en el diseño de políticas públicas eficaces para combatir la discriminación contra las personas LGTBI. La CIDH insta a todos los Estados Miembros de la OEA a desplegar serios esfuerzos para cumplir con los estándares internacionales de derechos humanos y continuar adoptando medidas destinadas a lograr los objetivos establecidos desde 2008 en sus seis resoluciones de la Asamblea General de la OEA sobre derechos humanos, orientación sexual e identidad de género. Además, la CIDH alienta a los Estados Miembros a que consideren seriamente la posibilidad de despenalizar las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo y las identidades/expresiones de género diversas.

La CIDH es un órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuyo mandato surge de la Carta de la OEA y de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. La Comisión Interamericana tiene el mandato de promover la observancia de los derechos humanos en la región y actúa como órgano consultivo de la OEA en la materia. La CIDH está integrada por siete miembros independientes que son elegidos por la Asamblea General de la OEA a título personal, y no representan sus países de origen o residencia.


 Fuente:- http://www.oas.org/es/cidh/prensa/comunicados/2013/079.asp  

viernes, 18 de octubre de 2013

Comunicado Internacioanal por la Despatologización Trans.

Las/os activistas y grupos que firmamos este documento y formamos la Red Internacional por la Despatologización de las Identidades Trans denunciamos públicamente, una vez más, la psiquiatrización de  nuestras identidades y las graves consecuencias del llamado “trastorno de identidad sexual o de género” (TIG). Del mismo modo, queremos hacer visible la violencia que se ejerce sobre las personas intersexuales mediante los procedimientos médicos vigentes.

Con “psiquiatrización” nombramos la práctica de definir y tratar la transexualidad bajo el estatuto de trastorno mental. Nos referimos, también, a la confusión de identidades y cuerpos no normativos (situados fuera del orden cultural dominante) con identidades y cuerpos patológicos. La psiquiatrización relega a las instituciones médico-psiquiátricas el control sobre las identidades de género. La práctica oficial de dichas instituciones, motivada por intereses estatales, religiosos, económicos y políticos, trabaja sobre los cuerpos de las personas amparando y reproduciendo el binomio de hombre y mujer, haciendo pasar esta postura excluyente por una realidad natural y “verdadera”. Dicho binomio, presupone la existencia única de dos cuerpos (hombre o mujer) y asocia un comportamiento específico a cada uno de ellos (masculino o femenino), a la par que tradicionalmente ha considerado la heterosexualidad como la única relación posible entre ellos. Hoy, denunciando este paradigma, que ha utilizado el argumento de la biología y la naturaleza como justificación del orden social vigente, evidenciamos sus efectos sociales para poner fin a sus pretensiones  políticas.
Los cuerpos que no responden anatómicamente a la clasificación médica occidental vigente son catalogados bajo el epígrafe de intersexualidad, condición que, “per se”, es considerada patológica. La clasificación médica, por el contrario, continúa aún hoy en día sin ser interrogada.  La transexualidad también es conceptualizada como una realidad en sí mismo problemática. La ideología de género que actúa la psiquiatría, por el contrario, continúa aún hoy sin ser cuestionada.

Legitimar las normas sociales que constriñen nuestras vivencias y sentires implica invisibilizar y patologizar el resto de opciones existentes, y marcar un único camino que no cuestione el dogma político sobre el que se fundamenta nuestra sociedad: la existencia, única y exclusiva, de solo dos formas de ser y sentir. Si invisibilizar supone intervenir a recién-nacidos intersex (aquellas/os con genitales ambiguos funcionales) con violentos tratamientos normalizadores así se hará, si de lo que se trata es de borrar la posibilidad de estos cuerpos y vetar la existencia de las diferencias.

El paradigma en el que se inspiran los procedimientos actuales de  atención a la transexualidad y la intersexualidad convierte a estos en procesos médicos de normalización binaria. De “normalización” ya que reducen la diversidad a sólo dos maneras de vivir y habitar el mundo: las consideradas estadística y políticamente “normales”. Y con nuestra crítica a estos procesos resistimos también a tener que adaptarnos a las definiciones psiquiátricas de hombre y mujer para poder vivir nuestras identidades, para que el valor de nuestras vidas sea reconocido sin la renuncia a la diversidad en la que nos constituimos.  No acatamos ningún tipo de catalogación, ni etiqueta, ni definición impuesta por parte de la institución médica. Reclamamos nuestro derecho a autodenominarnos.

Actualmente la transexualidad se considera un “trastorno de identidad sexual”, patología mental clasificada en el CIE-10 (Clasificación Internacional de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud) y en el DSM-IV-R (Manual Diagnóstico y Estadístico de Enfermedades Mentales de la Asociación de Psiquiatría Norte-americana). Estas clasificaciones son las que guían a los y las psiquiatras de todo el mundo a la hora de establecer sus diagnósticos. En ellas se comete un error poco casual: la confusión de los efectos de la transfobia con los de la transexualidad. Se invisibiliza la violencia social que se ejerce sobre quienes no se adecuan a las normas de género. De este modo, se ignora activamente que el problema no es la identidad de género, es la transfobia.

La revisión del DSM-IV-R es un proceso que comenzó hace ahora dos años, y tiene por fin determinar los cambios en la lista de enfermedades. En estos últimos meses se han hecho públicos los nombres de los psiquiatras que decidirán el futuro del trastorno de identidad sexual (TIG).

Al frente del grupo de trabajo sobre el TIG se encuentran el Dr. Zucker (director del grupo) y el Dr. Blanchard , entre otros. Estos psiquiatras, que son conocidos por utilizar terapias reparativas de reconducción a homosexuales y a transexuales y que están vinculados a clínicas que intervienen a intersexuales, proponen no solo no retirar el trastorno sino ampliar su tratamiento a l*s niñ*s que presenten comportamientos de género no-normativos y aplicarles terapias reparativas de adaptación al rol de origen. En este sentido, el movimiento trans norteamericano ha hecho un llamamiento solicitando su expulsión del grupo encargado de la revisión del DSM. La Red Internacional por la Despatologización de las Identidades Trans se une sin reservas a la citada denuncia.

La patologización de la transexualidad bajo el “trastorno de identidad sexual” es un gravísimo ejercicio de control y normalización.  El tratamiento de este trastorno se lleva a cabo en diferentes centros de todo el mundo. En casos como el del Estado Español, es obligatorio el paso por una evaluación psiquiátrica en las Unidades de Identidad de Género que, en algunas ocasiones, va asociada a un control semanal de nuestra identidad de género a través de terapias de grupo y familiares y todo tipo de procesos denigrantes que vulneran nuestros derechos. En el caso del Estado español, hay que resaltar que cualquier persona que desee cambiar su nombre en la documentación o modificar su cuerpo con hormonas u operaciones debe pasar obligatoriamente por una consulta psiquiátrica.

Por último, nos dirigimos directamente a la clase política. Nuestra demanda es clara:
·         Exigimos la retirada de la transexualidad de los manuales de enfermedades mentales (DSM-TR-IV y CIE-10)

·         Reivindicamos el derecho a cambiar nuestro nombre y sexo en los documentos oficiales sin tener que pasar por ninguna evaluación médica ni psicológica. Y añadimos que pensamos, firmemente. que el Estado no debería de tener ninguna competencia sobre nuestros nombres, nuestros cuerpos y nuestras identidades.

·         Hacemos nuestras las palabras del movimiento feminista en la lucha por el derecho al aborto y el derecho al propio cuerpo: reivindicamos nuestro derecho a decidir libremente si queremos o no modificar nuestros cuerpos y poder llevar a cabo nuestra elección sin impedimentos burocráticos, políticos ni económicos, así como fuera de cualquier tipo de coerción médica. Queremos que los sistemas sanitarios se posicionen frente al trastorno de identidad sexual, reconociendo la transfobia actual que sostiene su clasificación, y replanteen su programa de atención sanitaria a la transexualidad haciendo de la  evaluación psiquiátrica una paso innecesario y del acompañamiento psicoterapéutico una opción voluntaria. 

·         Exigimos también el cese de las operaciones a recién nacidos intersex.

·         Denunciamos la extrema vulnerabilidad  y las dificultades en el acceso al mercado laboral del colectivo trans. Exigimos que se garantice el acceso al mundo laboral y la puesta en marcha de políticas específicas para acabar con la marginación y la discriminación de nuestro colectivo. Exigimos, además, condiciones de salud y seguridad en el desarrollo del trabajo sexual y el fin del asedio policial a estas personas, así como del tráfico sexual.

·         Esta situación de vulnerabilidad se acentúa en el caso de las personas trans inmigradas, que llegan a nuestro país huyendo de situaciones de extrema violencia. Exigimos la concesión inmediata de asilo político en estos casos a la vez que reivindicamos la plena equiparación de derechos de las personas migrantes. Denunciamos los efectos de la política de extranjería actual sobre los sectores socialmente más vulnerables.

·         A la vez que gritamos que no somos víctimas sino seres activos y con capacidad de decisión sobre nuestra propia identidad, queremos recordar también todas las agresiones, asesinatos y también los suicidios de las personas trans a causa de la transfobia. Señalamos al sistema como culpable de estas violencias. El silencio es complicidad.

Finalizamos evidenciando la extrema rigidez con la que se impone el binomio hombre/mujer, como opción única y excluyente, binomio que es construido y puede ser cuestionado. Nuestra sola existencia demuestra la falsedad de estos polos opuestos y señala hacia una realidad plural y diversa. Diversidad que, hoy, dignificamos.
Cuando la medicina y el Estado nos definen como trastornadas/os ponen en evidencia que nuestras identidades, nuestras vidas, trastornan su sistema. Por eso decimos que la enfermedad no está en nosotras/os sino en el binarismo de género.
Anunciamos que la Red Internacional por la Despatologización de las Identidades Trans surge para consolidar una coordinación mundial en torno a un primer objetivo: la descatalogación de la transexualidad del DSM en el año 2013. Un primer paso por la diversidad, un primer golpe a la transfobia.

¡Por la diversidad de nuestros cuerpos y nuestras identidades!
¡La transfobia nos enferma!


VENEZUELA DIVERSA A.C  miembro de la RED INTERNACIONAL POR LA DESPATOLOGIZACIÓN TRANS

jueves, 17 de octubre de 2013

ONU Mujeres, Trabajo Sexual, Explotación Sexual y Trata.



Los puntos de vista de ONU Mujeres sobre el tema se basan en los derechos humanos fundamentales y disposiciones, los marcos normativos intergubernamentales y la mejor información científica y pruebas epidemiológicas. 

ONU Mujeres está atenta de la importante contribución de la sociedad civil en el amplio espectro de la opinión que se refiere al tema.

Los temas de trabajo sexual, la explotación sexual y la trata son cuestiones complejas que tienen consecuencias legales, sociales y de salud significativos. Debido a esta complejidad, es importante no confundir estas tres cuestiones que merecen ser consideradas en sí mismas. 

No podemos considerar el trabajo sexual de la misma manera que consideramos la explotación sexual o la trata que son abusos y crímenes de derechos humanos.

  • La fusión del trabajo sexual consensuado y el tráfico sexual conduce a respuestas inadecuadas que dejan de ayudar a las/os trabajadoras/res sexuales y las víctimas de la trata en la realización de sus derechos. Por otra parte, al no distinguir entre estos grupos se vulnera el derecho de las/os trabajadoras/es sexuales a la salud y la auto-determinación y puede obstaculizar los esfuerzos para prevenir y perseguir el tráfico.

  • Las/os trabajadoras/es sexuales son los titulares de derechos como todos los demás hombres y mujeres y debe ser reconocido como tal.

  • Somos conscientes de las preocupaciones de los diferentes sectores de la sociedad civil, que expresan que en muchos casos el trabajo sexual no es siempre es una elección y reconocemos que a menudo está ligado a la pobreza extrema, la vulnerabilidad y la discriminación y puede conducir a la violencia contra las mujeres.

  • Reconocemos la importancia de atender al mismo tiempo las causas estructurales y la raíz por las cuales las mujeres participar en el trabajo sexual, como la pobreza y la discriminación.

  • Es importante que reconozcamos los derechos de las/os   trabajadoras/es sexuales, esforzándose por garantizar la seguridad y a través del lugar de trabajo, para que puedan ser libres de la explotación, la violencia y la coacción.



·      Reconocemos el derecho de todos los trabajadores sexuales a elegir su trabajo o salir de él y tengan acceso a otras oportunidades de empleo. Alentamos y aplaudimos los esfuerzos para proporcionar los profesionales del sexo con alternativas económicas a la prostitución. 


Fuente Original: http://www.nswp.org/sites/nswp.org/files/UN%20Women's%20note%20on%20sex%20work%20sexual%20exploitation%20and%20trafficking.pdf 

Hoy Conservatorio Diversidad Sexual y discriminación en la Universidad.




Te invitamos a participar hoy jueves 17/10/2013 en el Conversatorio sobre "Diversidad Sexual  y Discriminación en la Universidad"  

Sala del Egresado de la Escuela de Geografía - UCV a las 2 p.m, en el mismo contaremos con la  participación de:

Presbítero Cesar Sequera Nuñez.
 "La Religión y sus Múltiples facetas para Discriminar"

Yonatan Matheus  
Director General de Venezuela Diversa. 
Discriminación hacia LGBTI en los Centros Universitarios.

 Tamara Adrian.
 Directora de Diverlex. 
 Derechos LGBTI 


Esperamos contar con su asistencia.


viernes, 4 de octubre de 2013

Una Obra de Gais para Gais… Si queda espacio, entran los heteros

Cada día la comunidad LGBTI gana más respeto en la sociedad alrededor del mundo sin embargo es necesario modificar conductas que afectan entre sus mismos miembros.

Entre situaciones y realidades se hace tributo y critica a un sector de la sociedad que tiene necesidades y virtudes como todos pero que suele esconder tras brillo y glamour la humanidad y la bondad.

Al mejor estilo de Berol Brecht se desarrolla un show de teatro y danza que rompe con las tradiciones de la escena y el publico forma parte del espectáculo así al final descubriremos las diferencias y semejanzas entre los homosexuales, como lo dice su titulo "de gais para gais" dejando al desnudo mas que un cuerpo bonito.

"... esta no es una obra para traer a tu mamá a llorar juntas. tampoco para demostrarle al mundo que estamos aquí... créanme se da cuenta, aunque mas de una jura que no, esta es una obra para que veamos nuestra realidad, no esperemos respeto y aceptación si no lo hacemos entre nosotros..."

El closet ya esta abierto, solo basta salir y darle al miedo con la puerta en la cara.

Diciembre 10, 2016 DÍA DE LOS DERECHOS HUMANOS