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sábado, 20 de noviembre de 2010

Un transexual se estrena en la Liga universitaria americana femenina

Allums conduce el balón durante el partido


Kye Allums, pendiente de realizar una operación de cambio de sexo, debutó como «hombre» con George Washington

Kye Allums se ha convertido en el primer hombre que juega un partido de baloncesto femenino, una contradicción matizada cuando se conoce la compleja historia de la jugadora transexual de la Universidad George Washington. Lo hizo en la madrugada del viernes al sábado en Mineápolis, en la derrota de su universidad ante Green Bay por 75-51. Jugó quince minutos durante los que hizo 3 personales, atrapó un rebote, dio una asistencia y perdió dos balones.

Allums es un hombre que durante 21 años luchó contra las ataduras impuestas a su cuerpo por unos genitales femeninos. Exteriormente es una mujer, pero interiormente se siente un hombre, y ahora ha decidido dar el salto y presentarse públicamente como tal.

Cambio de nombre en la ficha

En su ficha de jugadora de la liga universitaria ya no figura su anterior nombre, Kay Kay, sino el más varonil Kye.

«Cuando ahora escucho que me llaman Kye todo va bien. El otro nombre no era el mío», dijo en la página web outsports.com, donde se reveló la singular historia. Durante la niñez y la adolescencia, Kay Kay se vio obligada a ocultar sus más íntimos sentimientos a su madre, Rolanda DelaMartínez, quien insistía en ponerle ropas y atuendos femeninos.

Pero cada día en el camino hacia la escuela, cambiaba su vestimenta y al regresar a la casa nuevamente se convertía en la niña Kay Kay.

Obligado a vestir como chica

«Siempre me he sentido más cómodo vistiendo como un chico, pero mi madre me obligaba a vestir como una chica», expresó Kye, quien tiene fornidos brazos y se desempeña en la posición de base en el plantel universitario.

Aunque Kyler Kelcian Allums nació el 23 de octubre de 1989 en Daytona Beach, Florida, su niñez transcurrió en una pequeña localidad cerca de Minneapolis, la ciudad más poblada en el estado de Minnesota, donde sobresalió por sus habilidades en el baloncesto.

Su forma de vestir junto a sus gestos masculinos provocaron que fuera señalada como lesbiana, aunque en su caso rechaza esa definición: «Soy un chico en cuerpo de mujer».

«Yo no elegí nacer con este cuerpo. Decidí cambiarme el nombre porque no quiero ocultar lo que soy», dijo Allums en unas declaraciones publicadas por la cadena televisiva Fox Sports .

Sus números

En el último año en la escuela superior, Kye promedió 15,8 puntos, 7,8 rebotes y 2,4 robos. Además fue incluida tres veces en la selección de las jugadoras más sobresalientes de Minnesota.

Tras el ascenso al máximo nivel estudiantil, Kye disputó los primeros 11 choques con la universidad George Washington en la temporada 2008-2009, pero una lesión le obligó a perderse 20 encuentros.

Cambio de sexo

Kye se someterá a una intervención quirúrgica para cambio de sexo el próximo año, algo que considera que no tendrá ninguna incidencia en su desenvolvimiento sobre la cancha. «Si me opero, no me afectará en mi juego ni me ayudará en nada», expresó Kye. «Es como si me quitara algo de mi cuerpo, es como si me quitara un dedo».

Las compañeras de Kye y las autoridades del centro universitario la han apoyado en su decisión, aunque no podrá comenzar el tratamiento hormonal hasta que termine la carrera universitaria en el 2012, pues el reglamento de la NCAA prohíbe el uso de estimulantes anabólicos.

Su futuro

Entonces se plantearán, sin embargo, las preguntas sobre su continuidad en la liga femenina. El caso de la atleta sudafricana Caster Semenya puede ser una pauta de las dificultades con las que se encontrará. Pero esa es una cuestión para las autoridades deportivas.

«Dios no se equivocó, yo iba a ser así por alguna razón», afirmó con determinación. En la madrugada del sábado al domingo inició su nueva vida como hombre, jugando entre mujeres.

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