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jueves, 11 de noviembre de 2010

Dramático testimonio de un gay ugandés

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Supongo que todos recordaréis la noticia. El pasado mes de octubre, un periódico ugandés publicaba en portada los nombres de un centenar de gays residentes en este país africano, a la par que pedía a la sociedad ugandesa que los ahorcara. Hoy, gracias a la ONG Amnistía Internacional, podemos conocer el dramático testimonio de uno de esos gays a los que este vulgar y sensacionalista periódico puso en el centro de la diana de un país marcado por la homofobia y por la barbarie.

El testimonio es de Frank Mugisha, presidente de la ONG Minorías Sexuales de Uganda. Una persona que ya de por sí estaba acostumbrado a recibir amenazas de muerte, pero cuya vida cambió radicalmente tras aparecer, junto a sus datos personales, en las páginas del Rolling Stone, ségún atestigua en una conversación que mantuvo con miembros de Aministía Internacional.

Mugisha, y su organización, han empredido una larga batalla legal contra el medio de comunicación en cuestión para impedir que este peridocucho de tres al cuarto siga incitando a la homofobia y a la violencia. Y de momento, parece que la batalla ante el Tribunal Superior de Uganda la han ganado, al menos moralmente, ya que el pasado 1 de noviembre, el tribunal dictó una medida cautelar contra Rolling Stone, prohibiéndole publicar más datos personales de presuntos homosexuales por constituir una invasión de la intimidad. Y digo moralmente, porque parece ser que el periódico piensa incumplir la prohibición, publicando más nombres de presuntos gays.

Según Mugisha, se enteró de que su nombre había aparecido junto al de otro centenar de gays ugandeses cuando un amigo suyo le enseñó el periódico Rolling Stone y le dijo que era “uno de los homosexuales más conocidos de Uganda”. Y ya, cuando leyó el titular que decía “ahorcadlos”, mientras anunciaba que los gays habían salido a la calle a reclutar niños, se dio cuenta de la gravedad de la situación.

De hecho, dos días después de la noticia publicada por ese periódico, Mugisha ya comenzó a sufrir acoso e insultos en su propio barrio. Según este hombre, casi todas las personas que aparecían en el artículo del Rolling Stone han sufrido acoso, llegando algunas incluso a ser agredidas. Por ejemplo, la vivienda de una mujer que pertenece a su organización fue apedreada por sus propios vecinos.

“El acoso se produce a través de llamadas telefónicas, o de personas en la calle, vecinos, que les preguntan por qué reclutan niños y les dicen que ‘en los periódicos piden que os ahorquen, y nosotros creemos que os lo merecéis, merecéis que os ahorquen, que os maten”, explicó Mugisha a Amnistía Internacional.

Además, este hombre, al que hay que reconocerle el mérito y el valor que tiene por encabezar la lucha por los derechos LGBT en un país como Uganda, ha explicado que “No sé lo que podría ocurrirme en cualquier momento. No sé quién quiere ahorcarme, no sé quién quiere agredirme. No puedo controlar mi destino. Pero no puedo volver a encerrarme en el armario. He entregado mi vida al movimiento, no puedo cambiarlo ahora. Lo que puedo hacer es seguir luchando y tener mucho cuidado.”

Unas declaraciones espeluznantes para una historia que parecen sacadas de una película de terror de serie B, que demuestran cuanto queda todavía por hacer en materia ya no de derechos LGBT, sino de los propios derechos humanos. Por eso, Amnistía Internacional nos pide que entremos a su página web y que firmemos esta petición de apoyo a los activistas LGBT que trabajan por nuestros derechos en África.

Vía I Amnistía Internacional
En Ambiente G I Un periódico ugandés publica nombres de homosexuales y pide ahorcarlos





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