Translate / Traduce nuestras notas:

domingo, 28 de noviembre de 2010

Cuando el Papa hablaba de prostitutas, en realidad se refería a chaperos

Benedicto XVI

Que no, que no, que la cosa no era así. Resulta que cuando decíamos hace unos días que el Papa Benedicto XVI había permitido el uso del preservativo en relaciones con prostitutas, en realidad se refería a la prostitución masculina homosexual. Es decir, a los chaperos.

Al parecer, en sus conversaciones con Peter Seewald, autor del libro ‘Luz del mundo‘, Ratzinger dijo la siguiente frase: “wenn etwa ein Prostituierter ein Kondom verwendet”, en la que “ein Prostituierter” es masculino. Según el sociólogo italiano Massimo Introvigne, el error se origina en la traducción al italiano hecha por L’Osservatore Romano.

Y es que en italiano el término “prostituto” no es correcto, de ahí que se haya traducido de forma femenina. Introvigne, que también es fundador y director del Centro de Estudio sobre las Nuevas Religiones (CESNUR), ha indicado en su blog lo siguiente, refiriéndose a Benedicto XVI:

Tiene en mente la prostitución masculina, donde con frecuencia –como afirma la literatura científica sobre la materia– los clientes insisten para que los ‘prostitutos’ no usen el preservativo y en la que muchos ‘prostitutos’ –como el clamoroso caso de Haití, desde hace mucho un paraíso de turismo homosexual– sufren de SIDA e infectan a cientos de sus clientes, muchos de los cuales mueren.

Sobre la posibilidad de que el Papa quisiera referirse también a la prostitución masculina heterosexual, Introvigne afirma: “Entre los ‘prostitutos’ homosexuales el SIDA es notoriamente epidémico, sin tener en cuenta además que también en alemán para nombrar al ‘prostituto’ masculino que va con las mujeres se usa comúnmente el término ‘gigoló’”.

Por otra parte, el Papa también ha hablado en el libro de la homosexualidad. Afirma que aunque es incompatible con el sacerdocio, es consciente de que hay curas gays, pero les pide que no practiquen su orientación sexual de manera activa para cumplir su compromiso con la Iglesia.

Además, dice que los gays son personas que no deben ser discriminadas, pero que por ello la homosexualidad no pasa a ser moralmente justa, sino que queda como algo que está contra la naturaleza de aquello que Dios ha querido originariamente.

En fin, más de lo mismo. Al final mucho ruido, para seguir teniendo una posición arcaíca y retrógrada. ¿Que a los gays no hay que discriminarlos? Pues que vaya empezando por él mismo, porque aquí si su Dios no quisiera que fuésemos homosexuales, nos habría creado a todos heteros. Que para eso es el que nos ha hecho a su imagen y semejanza. Lo de siempre, vaya.

Fuente:- http://www.ambienteg.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por tu comentario!!!

Diciembre 10, 2016 DÍA DE LOS DERECHOS HUMANOS